La marca estadounidense finaliza su acuerdo de licencia con Hamm Footwear GmbH para consolidar su estructura premium hacia 2027
La firma de moda Gant, fundada en 1949 en New Haven, Connecticut, ha anunciado oficialmente la internalización de sus operaciones de calzado. Esta decisión estratégica supone el fin de su histórica colaboración con Hamm Footwear GmbH, empresa que gestionará la categoría hasta el cierre de la temporada Otoño/Invierno 2026. Con este movimiento, la compañía busca fortalecer su posicionamiento como marca global de estilo de vida, integrando el diseño y la comercialización de zapatos bajo su control directo para garantizar una oferta coherente con su ADN de sportswear estadounidense.

Para ejecutar esta transición, se ha constituido la sociedad Gant Footwear AB, con sede en Suecia. Bajo el liderazgo de la directora general Sophie Öhrström, esta nueva entidad asumirá a partir de la temporada Primavera/Verano 2027 todas las competencias críticas de la cadena de valor: desarrollo de producto, aprovisionamiento, logística y distribución. El CEO de la firma, Fredrik Malm, ha subrayado que este cambio es un paso fundamental para mejorar la calidad y la consistencia de la marca en los más de 80 países donde opera actualmente a través de sus 600 tiendas físicas.
La internalización responde a un enfoque de negocio a largo plazo que prioriza la eficiencia operativa sobre el modelo de rentabilidad inmediata vía royalties. Al eliminar intermediarios en una categoría clave, Gant no solo recupera el margen comercial, sino que asegura que el calzado evolucione en total sintonía con las colecciones de ropa. La compañía, que mantiene un compromiso histórico con el estilo preppy, coordinará la transferencia de activos durante los próximos dos años para evitar disrupciones en su flujo de suministro global y asegurar una transición fluida para sus socios comerciales.
Impacto Económico: Esta maniobra representa un aumento directo en el control del margen de contribución del grupo. Al internalizar el calzado, Gant captura el beneficio operativo que anteriormente se repartía con el licenciatario, optimizando el flujo de caja operativo (EBITDA) y permitiendo reinversiones directas en I+D de producto y logística propia, lo que fortalece la resiliencia de la cadena de suministro ante fluctuaciones del mercado global.
El Zoom de Javier: El valor del control en la escala premium
La decisión de Gant es una lección de madurez corporativa: la internalización no es solo un cambio de logo en las facturas, es una estrategia de verticalización necesaria cuando una marca alcanza su techo de crecimiento bajo modelos de licencia. Delegar el producto clave a terceros genera ingresos pasivos, pero erosiona la identidad y limita el control sobre la experiencia del cliente. Para el empresario actual, la lección es clara: si una línea de negocio es estratégica para tu imagen de marca, debe estar bajo tu techo. La eficiencia ganada mediante la integración de procesos (diseño-logística-venta) permite una escalabilidad mucho más sólida y una capacidad de respuesta ante el mercado que una licencia jamás podrá igualar.
«La verdadera escalabilidad de una marca premium nace de la soberanía absoluta sobre su producto».