Acuerdo en AkzoNobel: el ERE de la antigua Titanlux se cierra con 101 despidos

La plantilla ratifica las condiciones de salida en El Prat de Llobregat con indemnizaciones de hasta 52 días por año trabajado

La multinacional neerlandesa AkzoNobel, propietaria de la histórica marca Titanlux tras la compra de Industrias Titán en 2020, ha alcanzado un acuerdo definitivo con los representantes de los trabajadores para el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en su planta de El Prat de Llobregat. El pacto, ratificado el 25 de febrero de 2026, reduce la cifra inicial de 120 afectados a un total de 101 empleados. La asamblea de trabajadores ha validado estas condiciones tras semanas de movilizaciones y jornadas de huelga convocadas por sindicatos como CO.BAS, mayoritario en el comité de empresa.

Las condiciones económicas acordadas establecen indemnizaciones que oscilan entre los 33 y los 52 días por año trabajado, asumiendo la empresa las cuantías equivalentes al despido improcedente. El ajuste impacta aproximadamente al 50% de la plantilla actual del centro del Baix Llobregat, que contaba con 197 operarios antes del proceso. Además de las compensaciones económicas, el acuerdo incluye un plan de recolocaciones para mitigar el impacto social de la medida en una fábrica que, según fuentes sindicales, había incrementado su actividad y registros de producción desde junio del año anterior.

Este movimiento se enmarca en una reestructuración operativa de la compañía en Cataluña, donde AkzoNobel gestiona otros centros como los de la Zona Franca de Barcelona y Vallirana. Pese a que la multinacional reportó un incremento del 18% en sus beneficios globales durante el ejercicio 2025, la dirección ha justificado el ajuste en El Prat por razones de eficiencia organizativa. El periodo de consultas, que finalizó formalmente esta semana, cierra uno de los conflictos laborales más mediáticos del sector industrial catalán en el inicio del año.

Impacto Económico: La reducción de la plantilla en una de las fábricas de pinturas más emblemáticas de España supone una pérdida directa de masa salarial en la comarca del Baix Llobregat. El ajuste afecta al VAB del sector químico-industrial local y evidencia una tendencia de consolidación en multinacionales donde, pese a los beneficios operativos, se prioriza la rentabilidad mediante la reducción de costes fijos y la centralización de la producción en nodos más automatizados.

El Zoom de Javier: Adaptabilidad ante la reestructuración multinacional.

El caso de AkzoNobel y Titanlux es el reflejo crudo de la integración de marcas locales en estructuras globales: la rentabilidad financiera del holding no siempre garantiza la estabilidad de la planta productiva. Para el empresario, la lección aprendida es la necesidad de una estrategia de salida o pivotaje cuando se depende de un solo gran cliente o matriz. La «marca país» que representaba Titanlux se diluye ante la eficiencia operativa neerlandesa. En términos de oportunidad, este movimiento libera talento cualificado en el sector químico en la zona de Barcelona, lo que permite a pymes locales captar perfiles técnicos de alto nivel que hasta ahora estaban fuera de su alcance salarial. La agilidad para absorber este capital humano será la ventaja competitiva de los competidores locales.

En la economía de escala, la tradición de una marca no protege el empleo si el balance no justifica el metro cuadrado de la fábrica.